Desde hace más de diez años, algunos miembros de AEDNA impartimos clases de Ajedrez Educativo a los docentes de Navarra de Infantil, Primaria y Secundaria por medio de los CAP, en una actividad estupenda que trabaja en ese objetivo nuclear de nuestra ONG: Que el Ajedrez Educativo entre dentro del horario lectivo, conducido por los propios docentes y sea un elemento que facilite trabajar hacia una educación integral, en la que la libertad y un trabajo de competencias clave y respetuosa de la diversidad, sean un claro distintivo.

Esta actividad, unida a la formación que impartimos a madres, padres y docentes en UNED Tudela desde hace once años -con alumnos de España e Hispanoamérica- nos permiten comprobar que vamos logrando que el ajedrez educativo, con su cercanía a la música, a la historia, a la literatura, a las matemáticas y a la teatralización (recordemos a Ken Robinson), muestre una visión agradable de una actividad que nos permite trabajar competencias fundamentales para la vida.

Una tercera línea en nuestra actividad como ONG son las clases extraescolares de ajedrez educativo que impartimos en algunos centros, en las que niños de Primaria disfrutan de la actividad y logran mejorar su autoestima y amor hacia una disciplina que permite que cada uno vaya a su ritmo y mejore de un modo incuestionable. Es evidente que para los monitores de AEDNA esta es una actividad muy gratificante, pero solo existe porque aun es pronto para que en muchos colegios el ajedrez educativo sea implementado en horario lectivo por los propios docentes. Esa es la razón por la que esta actividad extraescolar maravillosa la impartimos encantados.

En los últimos dos años hemos incorporado clases a adultos vía CIVIVOX y el apoyo a algunos Centros Cívicos de adultos. Dado que el modelo «Los 7 colores del Ajedrez Educativo» -que hemos desarrollado y empleamos en todas nuestras actividades (docentes, madres, padres, niños, CAP, UNED)- hacemos realidad esa máxima de que en cada aula siempre hay tres niveles y ritmos, por lo que atenderlos simultáneamente y respetar la diversidad es vital, y ahí entra uno de los secretos del modelo: todos los que avanzan ayudan a otros en algún momento apoyando la autoestima en todos los participantes y creando un clima más agradable y sereno.

Pero en el aula de ajedrez educativo, si bien utilizamos el ajedrez como pretexto para trabajar valores, rutinas, conocimientos y actitudes, consigue de un modo natural un amor por el ajedrez, por una actividad que une pensamiento, diversión y relación social. No hay una búsqueda del mejor, pero potenciamos las distintas capacidades y ritmos de todos y cada uno de los que componen el aula.

En este breve vídeo de menos de 3 minutos tratamos de mostrar algo del ambiente que existe en nuestras clases, del que damos cuenta puntualmente a madres y padres.

Esperamos haber aclarado una de las dudas que más nos trasladan.